Nivea Sun Loción Protect & Moisture SPF30 100ml presenta una fórmula hidratante para proteger la piel de la exposición al sol al tiempo que la hidrata.
Nivea Sun Loción Protect & Moisture SPF30 100ml es un protector solar de alta protección que defiende la piel de los daños del sol y la mantiene hidratada hasta 48 horas. Su textura ligera se absorbe rápidamente, ofreciendo un acabado suave y no pegajoso adecuado para el uso diario. Esta fórmula proporciona protección frente a los rayos UVA y UVB, ayudando a prevenir las quemaduras solares y los signos prematuros de envejecimiento relacionados con el sol. Además, incorpora CITRACELL-PROTECT™, una mezcla única con Vitamina C y Ácido Hialurónico. Como resultado, no sólo protege la superficie de la piel, sino que también refuerza la protección en las capas más profundas, favoreciendo la resistencia celular frente al estrés oxidativo. Además, ofrece una hidratación duradera, ayudando a mantener el equilibrio natural de hidratación de la piel. Por último, este producto es resistente al agua, lo que lo convierte en una gran opción para su uso durante actividades al aire libre.
Aplicar una cantidad generosa de Nivea Sun Loción Protect & Moisture SPF30 100ml al menos 30 minutos antes de la exposición solar. Reaplicar frecuente y abundantemente, especialmente después de transpirar, nadar o secarse con una toalla, para mantener altos niveles de protección. Evite la exposición al sol al mediodía o durante muchas horas. No exponga directamente al sol a bebés y niños.
En esta sección respondemos a las preguntas más frecuentes sobre Nivea Sun Loción Protect & Moisture SPF30 100ml
El protector solar debe su poder protector a unos ingredientes denominados «filtros solares», que se clasifican en dos grupos. «Mineral» es el nombre común que se da a los filtros inorgánicos, de los que solo hay dos: el óxido de zinc y el dióxido de titanio. «Químico» es el nombre común que se da a los filtros orgánicos, que son compuestos a base de carbono y abarcan múltiples ingredientes diferentes. Un protector solar mineral utiliza únicamente filtros inorgánicos, uno químico utiliza únicamente filtros orgánicos, y aquel que combina ambos se conoce como híbrido.
Ambos tipos de filtros protegen la piel principalmente absorbiendo la radiación UV. Los filtros minerales, junto con algunos orgánicos, también reflejan una pequeña parte de la misma.
El SPF mide la protección frente a la radiación UVB. En la UE, el SPF más alto que puede aparecer en la etiqueta de un protector solar cosmético es el SPF 50+, que corresponde a la categoría de «protección muy alta» y se utiliza cuando el SPF medido es de 60 o superior.
Algunos protectores solares, normalmente diseñados para afecciones cutáneas específicas, se clasifican como productos sanitarios en lugar de como cosméticos, y pueden indicar valores más altos, como el SPF 100.